Entonces, siguiendo los consejos de Einstein (quien, entre otras cosas, se dedicó a cambiarnos la vida a unos cuántos), ayer no fui yo quién diera el número, sino quién lo anotara. Porque decidida a hacer las cosas diferentes en pos de obtener distintos resultados, modifiqué la historia habitual. Y aunque tomar el lugar de hombre también tenga sus complicaciones, está bueno cada tanto cambiar de rol.
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domingo, 27 de junio de 2010
Twist it!
Como casi todo el resto del mundo, yo tampoco disfruto de la espera de ese ruido. No me gusta mirar el aparatito espectante de la llamada o el mensaje. Escuchar adentro mío un '¿Habré quedado como una boluda?', o algún 'No me acuerdo bien qué fue lo que le dije' y todo eso que me invade después de conocer a alguien. Porque, pongámonos de acuerdo, Hilitos no es la persona más segura que conozco.
Entonces, siguiendo los consejos de Einstein (quien, entre otras cosas, se dedicó a cambiarnos la vida a unos cuántos), ayer no fui yo quién diera el número, sino quién lo anotara. Porque decidida a hacer las cosas diferentes en pos de obtener distintos resultados, modifiqué la historia habitual. Y aunque tomar el lugar de hombre también tenga sus complicaciones, está bueno cada tanto cambiar de rol.
Entonces, siguiendo los consejos de Einstein (quien, entre otras cosas, se dedicó a cambiarnos la vida a unos cuántos), ayer no fui yo quién diera el número, sino quién lo anotara. Porque decidida a hacer las cosas diferentes en pos de obtener distintos resultados, modifiqué la historia habitual. Y aunque tomar el lugar de hombre también tenga sus complicaciones, está bueno cada tanto cambiar de rol.
miércoles, 26 de mayo de 2010
Nos volveremos a ver
Fue como salir de un túnel del tiempo. Los otros encuentros habían sido virtuales, no cuentan. La verdad estaba ahí, sentándonos a charlar en el bar. Él estaba como un nuevo tío, casi abogado, capitalista, un poco pendejo. Yo, estudiando como la que se fue, con los ojos más perdidos, un poco más porteña y hippie. Cada tanto las miradas se cruzaban y también esas eran diferentes.
En el tiempo que nos dejamos ser, nos convertimos en casi opuestos. Siguen iguales la química, las risas y las discusiones ridículas. Querernos, nos queremos mucho. Pero sí fue claro que en algún momento no fuimos lo que somos. Fue hasta confuso imaginar por qué alguna vez nos pensé tan iguales.
Un año y medio más tarde, es raro notar que aquella separación era lo que finalmente tenía que pasar. Y saludarlo al bajarme del coche con un buen abrazo y un te quiero mucho.
En el tiempo que nos dejamos ser, nos convertimos en casi opuestos. Siguen iguales la química, las risas y las discusiones ridículas. Querernos, nos queremos mucho. Pero sí fue claro que en algún momento no fuimos lo que somos. Fue hasta confuso imaginar por qué alguna vez nos pensé tan iguales.
Un año y medio más tarde, es raro notar que aquella separación era lo que finalmente tenía que pasar. Y saludarlo al bajarme del coche con un buen abrazo y un te quiero mucho.
lunes, 17 de mayo de 2010
El pecho a la bala
Me levanté muy temprano, me hice un café con leche y me puse a trabajar. Pepa se despertó enseguida, y vino a sentarse conmigo. Para las 7.45 ya había cumplido algunos de los objetivos, así que me acosté otra vez. Mamá me despertó a las 9, me hizo el segundo café con leche del día y unas galletitas con Mendicrim.
Lo bueno es que hoy ya es otro día, y no me preocupa que sea Lunes o no llegar a la entrega. Hoy no está en los planes entrar en pánico, así que si eso llega a pasar, va a tener que ser después de las 12. Me propongo sonreirle al día nublado, y rogar que llueva, que me pone contenta.
Lo bueno es que hoy ya es otro día, y no me preocupa que sea Lunes o no llegar a la entrega. Hoy no está en los planes entrar en pánico, así que si eso llega a pasar, va a tener que ser después de las 12. Me propongo sonreirle al día nublado, y rogar que llueva, que me pone contenta.
martes, 4 de mayo de 2010
Ok, perdón fue sin querer
El piropo callejero más lindo que alguna vez recibí fue 'Qué lindas piernas que tenés' con una sinceridad, si sumulada, muy creíble. Y empiezo con esto, porque a mí sí me gusta que me digan cosas lindas por la calle. Ahora, si hay algo que no estoy entendiendo, es qué pretende un hombre X, solo o con su grupo de amigos, que al verte pasar balbucea un 'Hola mi amor, me estabas buscando?' como si: a) fuera gracioso; b) fuera original o inteligente; o c) (y esta es la peor de todas) una se fuera a dar vuelta y responder 'Ay si, amor! Acá estas'.
Juro que la idea cruzó por mi cabeza unas mil veces, mínimo. Así que el sábado a la noche cuando ese chico se decidió por la idea a, b o c (pero acertadamente sin usar el mi amor), yo me dí vuelta y dije 'Ay sí, justo te había mandado un mensaje, no me contestaste!'.
Por su cara, supongo que no fue la opción c la que lo convenció. Y si su plan había cambiado, el mío cambió justo un segundo antes de darnos unos besos. Ok, perdón, me equivoqué, ya sé. Y va mi sicero pedido de disculpas a la comunidad femenina receptora de piropos callejeros, porque es por gente pasada de copas como yo, que ellos creen que esa maldita frase, realmente puede llevar a algún lado. Maldígome.
Ahora, no es que me quiera justificar cuando digo que si uds hubieran estado ahí, la historia no sería diferente.
Juro que la idea cruzó por mi cabeza unas mil veces, mínimo. Así que el sábado a la noche cuando ese chico se decidió por la idea a, b o c (pero acertadamente sin usar el mi amor), yo me dí vuelta y dije 'Ay sí, justo te había mandado un mensaje, no me contestaste!'.
Por su cara, supongo que no fue la opción c la que lo convenció. Y si su plan había cambiado, el mío cambió justo un segundo antes de darnos unos besos. Ok, perdón, me equivoqué, ya sé. Y va mi sicero pedido de disculpas a la comunidad femenina receptora de piropos callejeros, porque es por gente pasada de copas como yo, que ellos creen que esa maldita frase, realmente puede llevar a algún lado. Maldígome.
Ahora, no es que me quiera justificar cuando digo que si uds hubieran estado ahí, la historia no sería diferente.
jueves, 8 de abril de 2010
Crónicas de una revancha perdida
Vengo de viajar por la ciudad, que es realmente un caos. A la ida, el colectivero más mala onda de la historia se olvidó de avisarme en San Martín y, como yo estaba muy colgada escuchando una conversación de pelos rizados y quejas por la cantidad de gente en el colectivo, me pasé.
Cuestión... que tuve que bajarme, cruzar y tomarme el 60 otra vez.
Ok, hasta acá la ciudad se pone en mi contra y yo no pienso darle el gusto de amargarme. Me bajo, cantando, llego al local, y oh desgracia! no se puede hacer eso que pido.
Ok, 2º round, me la banco, pero ya no canto.
Llego a la parada de colectivo, espero dos minutos, y llega uno que no me deja demasiado bien, pero lo tomo igual. 1,25 por favor. Me siento observada, asi que miro. Dos chicos, uno de ellos muy atractivo, un poco reo, un poco sexy, me estan mirando. No te pongas colorada, si?. Me siento un poco alejada, viajo normalmente... Se baja el amigo. No se bien por qué pero me alegro.
Lo escucho hablar por teéfono, no entiendo bien dónde se baja, pero lo veo ponerse la campera. Ya está, en la proxima me bajo. Sola. Sí, sola!. Él se queda ahí sentado y yo, desde abajo, no dejo de mirarlo y le dibujo una sonrisa que él me devuelve, y ahí dejo de mirar. Se va. Se baja en la próxima parada, y se pierde, lo pierdo.
Moraleja: La vida me da revancha y yo... yo me bajo antes.
P/D: Lo cierto es que tampoco se qué otra opción podía tomar. Pero qué lindo hubiera sido una escena de comedia romántica dominguera!
Cuestión... que tuve que bajarme, cruzar y tomarme el 60 otra vez.
Ok, hasta acá la ciudad se pone en mi contra y yo no pienso darle el gusto de amargarme. Me bajo, cantando, llego al local, y oh desgracia! no se puede hacer eso que pido.
Ok, 2º round, me la banco, pero ya no canto.
Llego a la parada de colectivo, espero dos minutos, y llega uno que no me deja demasiado bien, pero lo tomo igual. 1,25 por favor. Me siento observada, asi que miro. Dos chicos, uno de ellos muy atractivo, un poco reo, un poco sexy, me estan mirando. No te pongas colorada, si?. Me siento un poco alejada, viajo normalmente... Se baja el amigo. No se bien por qué pero me alegro.
Lo escucho hablar por teéfono, no entiendo bien dónde se baja, pero lo veo ponerse la campera. Ya está, en la proxima me bajo. Sola. Sí, sola!. Él se queda ahí sentado y yo, desde abajo, no dejo de mirarlo y le dibujo una sonrisa que él me devuelve, y ahí dejo de mirar. Se va. Se baja en la próxima parada, y se pierde, lo pierdo.
Moraleja: La vida me da revancha y yo... yo me bajo antes.
P/D: Lo cierto es que tampoco se qué otra opción podía tomar. Pero qué lindo hubiera sido una escena de comedia romántica dominguera!
domingo, 4 de abril de 2010
Definamos
Raro es cuando en un bar una se encuentra con ese amigo de su ex que alguna vez le tiró un palo, y se imagina cómo hubiera sido con él en vez de su ex. Eso, es raro.
Ahora, lo que es rarísimo, es sentir que al otro le está pasando igual. Eso sí que es rarísimo.
Ahora, lo que es rarísimo, es sentir que al otro le está pasando igual. Eso sí que es rarísimo.
jueves, 25 de marzo de 2010
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