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viernes, 1 de octubre de 2010

Mañanas de sol

Mi mañana sonríe desde el momento en que me rendí a la tentación de la cama, y resigné la tortura de esa clase pedante.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

lunes, 30 de agosto de 2010

No tan distintos

Listo, carecen de puntos en común. Son diferentes, no tengo un tipo de tipo. Está bueno eso... A menos, claro, que una mínima característica me tire la teoría al carajo. Y que tenga que observar bien a este otro. No vaya a ser cosa que por ese mínimo detalle me enceguezca, y termine como siempre. Pero a la vez no puede ser tan grave. Digo, dejarlo ir, sólo porque comparte una cosa tan ínfima, no tiene sentido. Y por ahí los otros tambíen me daban escalofríos, pero de otra forma. Porque así, con esa mano grande y pesada sobre mi espalda que no me deja mover, y esa voz agitada que dice andate, así, no besa cualquiera.

jueves, 20 de mayo de 2010

Aquí y ahora

Ayer llegué a casa al mediodía, y dormí hasta la noche. Me levante, comí, y me volví a acostar. Durante los días anteriores, mi cabeza no estuvo en otro lugar que en la entrega, en lijar, pintar, dibujar, todo para el miércoles.

La entrega pasó, las cosas me fueron bien, y hoy ya es otro día. Me encuentro pensando en mañana, en entregar el otro tp, preparar la valija, volver a casa. Pienso en el fin de semana, los amigos, papá, mamá, la perra. En fin, en disfrutar el descanso.

Bueno sería concentrarme en hoy, ya se, pero es que mañana está interesante. Me pregunto si disfrutar el momento se refiere al momento instantáneo, o incluye también un futuro cercano.

viernes, 7 de mayo de 2010

Heep, heep!

Aplausos, pitos, matracas, heep heep hurras, gorros y trompetas, todos para Johi que me hizo este hermosísimo banner, y un muchas gracias bien gigante con una sonrisa especial.

Una divina usted, Johi.

lunes, 26 de abril de 2010

Smile

Lo bueno de la vida es la forma de sorprender.
Lo bueno en nosotros es ser capaces de reconocer la sorpresa.
Lo bueno de mi día es que la vida me haya sorprendido, y que yo me haya dado cuenta.

Recién volvía a casa caminando y de repente siento ese olor tan característico, sólo para mí, a taller mecánico. No hay forma de que ese olor no me traslade instantáneamente a mi infancia en el patio de mi abuelo, en el taller de mi tío, corriendo por la bicicletería y cargando cosas, juntando rulemanes, riéndome con mis primos. Me es inevitable sonreír y recordar por un mini segundo mil cosas felices, mil recuerdos de verano, millones de risas. Y esa sensación irrepetible de calidez, comodidad, y plena, sí plena, felicidad.

Y entonces pienso que la vida se acaba de esforzar en crearme un segundo de satisfacción, y agradezco todavía recordar, y poder sonreír sin razón para el mundo, y con millones de razones para mí.

Puede ser un gran día

Hoy me levanté de muy buen humor. Creo que el olor a tostadas recién hechas tuvo algo que ver.